Madre y padre a la vez

Si eres una de las tantas mujeres que le ha tocado llevar un hogar sola, no te aflijas. No te quedes en la ruptura porque puedes perder algo más que ese compañero. Es cuestión de asumir la realidad que te tocó, sin mirar tanto en el pasado, enfocada en el presente con tus hijos y con miras a alcanzar lo mejor en el futuro.

Independientemente de las razones por las cuales una madre queda sola con las responsabilidades de un hogar, debe saber que no es impedimento para emprender metas, para dar a sus hijos lo que requieran y, sobre todo, para ser feliz. Nadie dice que será fácil, pero es algo relativo, basta con preguntar a las chicas que están con su pareja si les parece sencillo, seguramente la respuesta será NO. Así que cada forma de vida tiene dificultades pero también ventajas.

En función de lo anterior, por qué enfocarse en los problemas, saquemos partida a esa “libertad” de tomar decisiones sobre nuestras vidas y sobre el destino de esos seres hermosos bajo nuestro amparo. Es prioritario pensar en ellos, quienes no son responsables de ninguna manera de lo que nos haya llevado a tales circunstancias, por lo cual, jamás debemos descargar en ellos nuestras frustraciones.

Todo lo contrario, siente que con ellos te quedas con la mejor parte. Si bien dan cierto trabajo, lo compensan sus sonrisas y abrazos. Por ende, procura disfrutar de su ternura, vive aventuras con ellos, no te limites únicamente al rol de educar y cuidar. Tienes a tu disposición la gran oportunidad de divertirte con ellos en su mundo, el que sin duda es más placentero que el nuestro, así que vayan a los parques, aprende videojuegos, aprovecha ahora  el verano y realiza paseos acorde a la edad de los infantes.

Por supuesto, tampoco te vayas al otro extremo, de ser muy complaciente para “compensarles” la ausencia del padre. Hay que mantener la disciplina, nunca olvidar que la orientación y la educación moldearán su comportamiento ahora, lo que repercutirá cuando sean adultos.

Cada ser humano tiene altas probabilidades de sobrevivir aun en ambientes hostiles, esto se debe a nuestra capacidad de razonar, pero hay una motivación más poderosa y esa es el amor. Tampoco se conoce un sentimiento más grande que aquel que profesa una madre por sus hijos. Así que tienes todo para luchar y ser feliz con tus pequeños. Qué nada te desaliente!

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